síntomas de preeclampsia

Conoce los primeros síntomas de preeclampsia ​Seguir

De acuerdo con la entre el 2 y el 10% de las mujeres embarazadas a nivel mundial sufre síntomas o crisis de preeclampsia antes de dar a luz. Esto representa una complicación importante que debe ser tratada tan pronto como sea diagnosticada.

En este sentido, puede sonar aterrador, pero simplemente es una complicación tratable que no tiene por qué representar ningún riesgo si se tienen los cuidados adecuados con la madre y el bebé.

Es por eso que es muy importante que conozcas qué es la preeclampsia, síntomas, causas, factores de riesgo y qué hacer si presentas las señales.

¿Qué es la preeclampsia?

Se trata de un trastorno hipertensivo que  y que puede incrementar o agravarse hacia el término del embarazo. De hecho,  se presentan antes de la semana 34 de gestación.

La principal causa de la preeclampsia, síntomas y complicaciones es que los vasos sanguíneos que circula por la placenta son más pequeños de lo que deberían. Es por esto que se genera una crisis de hipertensión que afecta al sistema circulatorio.

Síntomas de preeclampsia

Reconocer una crisis o al menos los primeros síntomas es de vital importancia para el manejo de preeclampsia. Por eso, la mejor recomendación es que te hagas todos tus exámenes rutinarios durante el embarazo, mantengas un control médico y vigiles las señales para poder mitigar las crisis y reducir los riesgos.

Antes de la crisis

Hay  que se presentan antes de que se te suba la presión arterial o empieces a sufrir dolores de cabeza, usualmente antes de las 34 semanas de embarazo. Estos te pueden ayudar a controlar las crisis antes de que sucedan:

  • Menor producción de orina de la que normalmente tienes.
  • Exceso de proteína y problemas renales, que se puede observar directamente en los exámenes de orina y sangre.
  • Función hepática irregular que se detecta en los controles médicos y se regula tomando algunos medicamentos.
  • Bajos niveles de plaquetas notorios en los exámenes de sangre. Esto también puede provocar que sientas más debilidad y agotamiento.

Durante la crisis

Cuando se presentan estos síntomas, el manejo de preeclampsia debe ser a nivel médico, y es totalmente necesario que asistas a un especialista para que los controle y monitoree si hay labor de parto o complicaciones.

  • Dolor de cabeza punzante, fuerte y constante en varios lados del cráneo.
  • Tensión alta debido a que la sangre circula con mayor resistencia y puede ocasionar mareos fuertes.
  • Dolor de estómago diferente al ardor típico que puedes haber sentido durante el embarazo. Es un dolor que parte del hígado, se expande por la espalda y no se reduce con antiácidos.
  • Retención de líquidos, hinchazón en las manos y piernas.
  • Falta de aire que se da por la poca oxigenación.

¿Quién está más en riesgo de sufrir preeclampsia?

Los factores de riesgo en la preeclampsia que han sido comprobados hasta ahora son:

  • Sufrir hipertensión antes del embarazo.
  • Haber tenido preeclampsia antes.
  • Tener la presión arterial elevada en un embarazo anterior.
  • Historial familiar de preeclampsia.
  • Mujeres con diabetes, enfermedades del riñón, lupus, obesidad y otros.
  • Embarazos múltiples.

¿Qué debes hacer si tienes los síntomas?

Si estás entre los factores de riesgo en la preeclampsia o presentas síntomas, seguramente te preguntarás cómo evitar la preeclampsia de forma natural.

  • Mantener una dieta saludable, rica en vitaminas, minerales y calcio que coopera con la formación de vasos sanguíneos.
  • Gozar de una buena rutina en la que te mantengas en movimiento y evites el sedentarismo.
  • Asegures una hidratación constante que ayudará a que el resto de tu cuerpo se mantenga revitalizado y en buenas condiciones.

Una recomendación importante es que antes de buscar “cómo evitar la preeclampsia de forma natural”, puedas preguntarle a tu médico al respecto, para que él te dé las indicaciones necesarias y te ayude en caso de alguna complicación.

Y recuerda que mantenerte informada con respecto a qué es la preeclampsia es casi tan importante como el control médico y los cuidados preventivos.

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